Hoy hablaremos de los tipos de manlift que existen, sus principales características y aplicaciones más comunes.
Si estás evaluando cuál es el equipo más adecuado para tu proyecto, definitivamente, te invitamos a leer este artículo.
¡Empecemos!
Manlift tipo tijera
El manlift tipo tijera es un modelo que cuenta con un mecanismo de elevación vertical en forma de “X” que permite subir y bajar la plataforma de manera recta.
La altura promedio suele oscilar entre los 6 y 18 metros.
Toma protagonismo en labores de mantenimiento, construcción, instalación eléctricas y montajes en interiores.
Manlift articulado
Esta maquinaria se diferencia por su brazo con varias secciones articuladas, con las cuales puede sortear obstáculos y acceder a áreas complicadas.
Es lo suficientemente flexible para emplear labores donde se requiere llegar “por encima” o “alrededor” de estructuras.
Sus aplicaciones están centradas en el mantenimiento industrial, poda de árboles e instalaciones en fachadas.
Manlift telescópico
El equipo telescópico tiene un brazo extensible capaz de realizar maniobras horizontales y verticales cubriendo largas distancias en grandes alturas.
Generalmente, es utilizado en obras de construcción pesada o mantenimiento en exteriores.
Manlift vertical
El manlift vertical está diseñado para operar en pasillos estrechos, almacenes o áreas comerciales, prácticamente para funcionar en interiores con alturas más limitadas, entre los 4 y 10 metros.
No dispone de mucha capacidad, pero tiene lo necesario para llevar a cabo tareas de mantenimiento ligero, reposición e inspecciones.
Fuente de energía
Entre la clasificación por fuente energética, tenemos:
- El modelo eléctrico: para interiores, silencioso y sin emisiones. Recomendado en espacios cerrados o sensibles.
- El modelo diésel: potente y robusto, pensado para exteriores y terrenos irregulares.
- El modelo híbrido: combina ambas tecnologías, ofreciendo versatilidad para trabajos tanto en interior como exterior.